9 de diciembre de 2009

DE GUAU A GUÁCALA (Y VICEVERSA) VOL. 1: Dexys Midnight Runners - Looking for the Young Soul Rebels (1980)

"Shut it, you don't understand it 
Shut it, that's not the way I planned it
Shut your fucking mouth 'til you know the truth." 

Yummy Dexys // Dexys Sabroso

Todos tenemos la experiencia de desilusión con una banda o solista. Después de escuchar y vivir con un disco que no salía de nuestra casetera, tornamesa o cd player, salimos ansiosos a conseguir el siguiente paso en el camino del (re)descubrimiento y nos encontramos con que ya no nos llena de la misma manera, nos pasa por el lado como si nada, nos impresiona por lo malo, o simplemente nos produce esa reacción de asco. Guácala. Con esta entrada quiero inaugurar una serie dedicada a abordar estos momentos de repulsión, indiferencia y frustración. Aquí quiero ser lo más amplio posible: entrarán en el saco lo que ya acabo de describir, pero también discos que marcan un punto alto en la discografía (generalmente los primeros) que sólo decae desde ese momento, o al revés, discos que salen casi de la nada y te hacen repensar por un momento el valor de esa banda (pero no por mucho). En el futuro también haré mención de canciones en discos que no me gustaban y ahora me gustan... y viceversa.

Regla No.1: es necesario que se produzca el vaivén entre el guau y el guácala, que la inconsistencia sea el tenor de la trayectoria de una banda.

Regla No.2: Siempre tener en cuenta que esta categorización es absolutamente subjetiva, cultural e ignorante.

Regla No.3: Para que se produzca la inclusión de un disco en esta serie, la banda debe tener por lo menos tres discos en su discografía. Es el número mínimo para saber si existe el vaivén (como en ese juego matemático, donde para asegurarte de tener 2 bolas del mismo color en un recipiente con bolas de dos colores, debes sacar 3).

Apéndice I: En el caso del último caso que menciono en el primer párrafo, serán canciones que realmente me disgustaban o me avergonzaban y ahora me gustan... y viceversa.

El disco que inaugura esta serie está hecho por una banda que muchos dirían todo lo contrario a lo que sostengo aquí. Ellos dirían que Dexys Midnight Runners, como banda que se caracterizó como muy experimental y arriesgado con su propio sonido, usando siempre el northern soul como base, es inherentemente inconsistente. Pero músicos que han hecho lo mismo en su carrera y logrado una gran consistencia existen muchos, entre ellos David Bowie, Brian Eno, Tom Waits, Scott Walker, Julian Cope, The The, etc. Así que no podemos ocupar ese argumento en ninguna parte. Un experimento es exitoso o no exitoso, te mueve el esqueleto o no te mueve el esqueleto, te emociona o te produce vergüenza ajena, te calienta o no te calienta (o te pone tibio a ratos). Elijan la variación que quieran el fundamento es el mismo.

Algunos que han seguido más de cerca este blog a lo mejor podrían llamarme la atención en cuanto lo que escribo en esta entrada contradice lo que argumenté con Tricky en Nearly God. Puedo entender que en el arco completo de la obra de un músico se puede ex post realizar un trazo con sentido si es que esa es la forma de actuar del personaje en cuestión. En el caso de Tricky me dí cuenta de ello luego del concierto que asistí en Chile, donde desarrolló una micro y macro improvisación. No se puede decir lo mismo de una banda como Dexys Midnight Runners, que tenía un ethos bien riguroso y austero, viendo cada disco como la realización de una visión particular y momentánea del líder, compositor y vocalista, Kevin Rowlands. Su puño de hierro se extendía hasta la prohibición del consumo de drogas en la banda y una exigencia de puesta a punto física para las demandas de las presentaciones en vivo. ¿Inspirado en el régimen de multas de James Brown? Vaya a saber uno.

Disgustin Dexys // Dexys Asqueroso

A Dexys Midnight Runners (de Birmingham, al igual que Black Sabbath) probablemente los conocen por ese ubícuo éxito radial conocido como Come On Eileen y que reconozco le tengo cariño, aunque me tiene levemente chato y me cuesta escucharlo. Ese tema está incluido en un disco posterior al invitado de hoy, que se llama Too-Rye-Ay (1982) y que adquirí antes que este, por traer la canción recién mencionada. Derechamente, es bien fome, aún cuando la idea es interesante en el papel, al tratar de amalgamar el soul con la música celta irlandesa... intentos exitosos han habido antes y después, sino pregúntenle a Van Morrison. Creo que no funciona porque no logra congeniar lo que es externo al corazón de la banda (la influencia irlandesa) con lo que es el corazón de la banda: el soul más económico, lanzado y excitante, inscrito en los salones de baile de clase obrera del norte de Inglaterra, ese soul que escuchaban los Mods en los sesenta. Y ese corazón se encuentra bombeando a raudales en su primer LP, Searching for the Young Soul Rebels.

Una advertencia: la voz de Kevin Rowlands se ama o no se ama. Es una mezcla entre el Gallo Claudio y Sam Cooke... y de alguna manera funciona muy bien. Creo que es porque, a la luz de la revolución cultural y mental que significó el punk, no se esperaba que los vocalistas tuvieran voces que técnicamente fueran perfectas, o que parecieran perfectas. Ojalá que fueran todo lo contrario, ya que en esa perfección arriesgarían perder su autenticidad, tan importante en momentos de inflexión cultural y cristalización de nuevos cánones, con nuevas reglas. Eres o no eres parte del grupo. Kevin Rowland por lo tanto, al cantar en una voz que resulta extraña a los oídos, gana en autenticidad y en sentimiento. Lo convierte en uno más del público, que se entrega a la fantasía de que son ellos los protagonistas, es sólo que le entregan en concesión la batuta a esos tipos sobre el escenario ya que de alguna u ¿Y qué más importante que ello para el soul?

Dexys Midnight Runners, Looking for the Young Soul Rebels Inner Label

El disco tiene uno de los mejores comienzos de la historia, a mi manera de ver las cosas. Comienza con el sonido de una radio a volúmen baja donde alguien va cambiando el dial a distintas radios y da cuenta del estado social y musical de finales de los 70 (noticias, un snippet de los Sex Pistols, otro de Deep Purple y finalmente de The Specials) pero repentinamente viene una pequeña conversación entre la banda y fuerte "Burn it down!" (quémalo!) y entra con bríos la sección de bronces de la banda. Bam! Toma 70s, tú hora pasó, ahora viene la venganza de los rebeldes del soul, la nueva generación que pondrá las cosas en su lugar, que devolverá la elegancia a las clases obreras (como había sido con todas las tribus urbanas anteriores). De ahí no para el disco, a veces con menos revoluciones y medio melosos, pero siempre con una sensación de intranquilidad que es propia de la incertidumbre de la época, con el giro que le traería Thatcher al país (para bien o para mal). Igual que The Specials, igual que The Beat. Hay una rabia apenas contenida, una sentimentalidad a flor de piel, y un orgullo de estar bien parado sobre las propias raíces y con la mirada puesta en el interlocutor, no en el ombligo de nuestros pantanos mentales. Hey, tú, mira quién eres, mira quién puedes ser y házlo, toma tu destino en tus propias manos.


Un videíto para los regalones. Ya vendrá pronto otra entrada en la serie. Alguna sugerencia?

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